¿POR QUÉ MI CELULAR SUENA COMO LUCECITAS DE NAVIDAD?

Por: Viana Rodríguez y Alfredo Lindley-Russo

¿Has escuchado que algunos celulares tienen canciones conocidas que no suenan igual como cuando las cantan en la radio? Pues, ¡bienvenido al mundo de los ringtones (o tonos de llamada)! Y seguro te estarás preguntando ¿qué tiene que ver el sonido que hace tu celular con la Propiedad Intelectual? Muchísimo, y te lo vamos a explicar por pasos.

En la “prehistoria”, antes inclusive del famoso Tango 300 (el ladrillo), los celulares (que ocupaban una maleta entera y tenían tan sólo minutos de batería, como el MOTOROLA que usa el personaje de Phoebe en Friends) sólo sonaban rinnnnngggggggggg!!!!!.

Luego, salieron a la venta celulares que reproducían cancioncitas que sonaban como un pianito de juguete que se tocaba con un único dedo, es decir, nota por nota; esos eran los ringtones monofónicos.

Como ese sonido era muy plano, se las ingeniaron para que el celular reprodujese varias notas musicales a la vez, tal como suenan las lucecitas de navidad. Estábamos frente a los ringtones polifónicos.

Y finalmente, ven la luz los ringtones reales, llamados también true tones, que son fragmentos de una canción en formato MP3 (también en formatos AAC y WMA). Y es justo aquí cuando arranca el problema.

Con los monofónicos y los polifónicos, las empresas que brindaban el servicio sólo debían pagarle a los titulares de derechos de autor (digamos a Gianmarco por su canción “Hoy”, en la que sale Gloria Estefan cantando con Machu Picchu de fondo), pero nunca a los productores (digamos: Emilio Estefan) y menos a los artistas (digamos: Gloria Estefan), porque estos no veían involucrados sus derechos en el ringtone. Es decir, no se estaba utilizando la grabación que había financiado el productor, ni se oía la voz de la cantante, por lo que no se les debía pagar a ellos.

Sin embargo con los true tones se reproduce efectivamente un fragmento de una obra que tiene vigentes sus derechos de (i) autor, de (ii) productor y de (iii) artistas intérpretes (que cantan) y (iv) artistas ejecutantes (que tocan instrumentos).

Entonces las empresas que brindan este servicio llegaron a una solución: o usaban los ringtones monofónicos y polifónicos, o contrataban a alguien con la voz muy parecida a la de Gloria Estefan y a unos músicos que tocaran bien la canción y sólo le pagaban a Gianmarco, y así se ahorraban el pago a Emilio y Gloria Estefan.

Pero si ustedes fueran Gianmarco ¿les gustaría que su obra suene como lucecitas de navidad o como pianito destartalado?. ¿Podrían considerar que la están transformando y tendrían derecho a reclamar?

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